Dos meses largos: resultados

Hoy viene el post bien cargado. Después de un par de actualizaciones de reflexión, pasemos a la praxis.

Llevo algo más de dos meses probando a desengancharme del capitalismo. Y la verdad es que esto ni es fácil ni es difícil. No es fácil porque te obliga a repensar todo lo que haces. No es difícil porque las alternativas están ahí y en muchas ocasiones son mucho mejores que los comportamientos habituales. Otras veces exigen un esfuerzo extra, pero a la hora de poner en la balanza ventajas e inconvenientes, he de decir que ganan las ventajas con claridad. Será porque estoy aprendiendo muchas cosas y mi vida es mucho más entretenida que antes (que ya era divertida, no se piensen que me aburría)

Eso si, cada vez me cuesta más abrir un camino nuevo por dos motivos:

  • Porque por lógica abrí los más sencillos en primer lugar
  • He aprendido que hasta que no estés asentado en el cambio anterior, es mejor no comenzar a tirar de otro hilo. Así pues este mes me he dedicado a profundizar en lo que ya comencé hace dos.

Sin más rodeos, vamos por partes. Resultados tras dos meses largos:

Desenganchándome del petróleo

una de las fuentes públicas de Madrid que han sobrevivido al ayuntamiento
La mejor parte es esta, sin duda. Sigo cogiendo la bici lo que permiten las obligaciones. En principio ya tengo forma física para ir en bici a trabajar tres días por semana sin problema, pero no se ha podido dar el caso por diferentes compromisos. Así pues, mantenemos la cifra de un día por semana. Eso si, he añadido una nueva vía de desintoxicación: compartir coche. Cuando las obligacines me impiden ir en bici, pero me permiten esta opción, la he utilizado.

  • En total son 9 días en bici y 2 compartiendo coche. Esto significa:
  • He pedaleado 13 horas y media, que suponen 1296 calorías consumidas (como un día de ayuno) Mi fondo físico ha aumentado mucho. El otro día bajé a correr y me sorprendí, sinceramente. Una hora corriendo disfrutando del paisaje y podía haber seguido.
  • Sumando a la bici los dos días de compartir coche son 9,16 litros de diesel no consumidos, que es un ahorro de 11 euros y 28,41 kgs de CO2 no emitidos a la atmósfera

Es posible que el ahorro pueda ser mayor. Como dice esta web http://www.deaab.com/deaab/%C2%BFcu%C3%A1nto-cuesta-coger-el-coche.aspx “compartir es bonito, pero es más bonito ahorrar”

Afirman: “El verdadero coste de usar un coche suele ser mucho más alto del que pensamos. Este coste permanece oculto ya que hay varias partidas que forman el gasto total, que no solemos considerar a la hora de hacer un cálculo mental. Lo que solemos hacer es considerar el gasto en combustible, y algún otro, como reparaciones, o neumáticos, pero lo que gastamos en el vehículo es mucho más.” 

Y te ofrecen una calculadora para que puedas hacer el cálculo. Aun no lo he hecho, pero lo haré y les invito a hacerlo. Eso si, la compañía al compartir coche también cotiza en mis cálculos, así que ya veremos que conclusiones extraigo.

Una cosa más. El próximo año, que está a la vuelta de la esquina, tendré que acudir a otros lugares de Madrid por el trabajo, así que me tendré que mover por ciudad, no sólo por anillo ciclista. Será una buena prueba, pero he encontrado esto

Mapa de calles tranquilas de Madrid para ir en bici

Mapa de calles tranquilas de Madrid para ir en bicicleta

Es un mapa de calles tranquilas de Madrid para ir en bici. Si pulsan en la imagen lo verán en su web bien grande y explicado. No duden en utilizarlo si viven en la capital y quieren ahorrar dinero y ganar salud física y mental dejando el coche aparcado.

Desenganchándome de los bancos


Ya conté en el blog mi aventura con la deuda pública y los motivos para comprarla. Otro punto positivo. Invertí el 33% de mi dinero en deuda del estado y he ganado de golpe y porrazo un 5%. Es decir, cuando cobre mi cartera de deuda habré incrementado mi líquido en un 1,6% y le habré hecho un favor al país por los motivos que ya expliqué en este post. Como curiosidad, he aprendido como se cobra la deuda pública. Si vas a comprar por ejemplo 100€ (que no es el caso, el mínimo es 1.000€) no pagas 100 y luego te los devuelven con el porcentaje. Es a la inversa. Si compras 100€ en bonos al 5%, pagas 95 y cuando termine el plazo establecido te devuelven 100. Curioso.

En este tema también estoy sondeando opciones de Banca Ética, por ejemplo Triodos, pero aun no he tomado ninguna decisión. Se agradecerán comentarios en el blog que me ayuden a tomar decisiones en este tema.

Libertad tecnológica

Lo de construirme mi propio ordenador libre va más lento de lo que pensé en un principio, pero con avances muy interesantes. Estoy utilizando un equipo antiguo que andaba por casa. Es un AMD equivalente a un Pentium III al que se le estropeó el disco duro. Mi reto era ponerlo en marcha sin pasar por el mercado.

En primer lugar, he conseguido que la estupenda gente de Cyclika en la Tabacalera admitiese un trueque de mi viejo disco duro por otro y unas placas de memoria RAM. Me encanta la idea del trueque, porque siempre ganas. Dejas algo que no quieres y te llevas algo que no tienes. Pero además, elementos que parecen sin valor (un disco roto) pueden volver a tenerlo (gente que se dedica a trastear reparando elementos informáticos estropeados). Tengo que explotar más el trueque.

Como les contaba: El disco no funcionaba, así que hice el trueque y voilá! Funciona. Y con dos placas más de RAM.
Ahora me queda instalar Linux Xubuntu -una distribución reducida de Ubuntu que puedes descargarte gratis y libremente- e intentar trocar mi monitor de 17 pulgadas por una pantalla plana. Espero escribir el primer post del año nuevo desde ese ordenador, ejecutando GNU Linux Xubuntu, navegando con Firefox y actualizando este WordPress. Todo software libre.

¿Necesito tantas cosas?

Sigo vaciando la casa de cosas inservibles. Lamento profundamente haber olvidado la cámara fotográfica el día que visité el punto limpio. No saben como lo lamento, porque fue toda una experiencia. No obstante, a los 30 kilos de trastos que saqué de casa el otro día se le está sumando otra buena tanda de cosas, así que cuando vuelva a visitar el punto limpio les contaré todo desde el principio.

Eso si, también estoy recopilando dos bolsas especiales:

  • Una pila de películas en DVDs y libros de los que vienen de regalo forzado con los periódicos y que sólo guardaba por inercia. Próxima estación: trueque (¿Les he dicho ya que me encanta el trueque?)
  • Ropa. Mucha ropa vieja de la que no te pones nunca, pero guardas por si acaso llega ese día que nunca llega. Me he propuesto probar el sistema de la Tienda Gratis, también en La Tabacalera. Consiste en algo tan sencillo como dejas tu ropa vieja gratis y te llevas la que quieras también gratis. Así de simple. Ya les contaré la experiencia.

Soberanía alimentaria

paquete de café de comercio justo

Continúo con el café de comercio justo. Casualidades de la vida, unas semanas después de mi post sobre el tema, encontré esta campaña: “Para disfrutar de un buen café no hace falta que termine molido nadie”

Además del video, tienen información muy útil en su web http://www.economiasolidaria.org/noticias/para_disfrutar_de_un_buen_cafe_no_hace_falta_que_termine_molido_nadie

Les invito, si no lo han hecho, a leer el post anterior sobre el por qué del comercio justo y de preguntarse de donde viene lo que comemos. El café es sólo un pequeño paso, pero estoy ya sondeando opciones de grupos de consumo. Lo explicaré más adelante, pero si quieren ir informándose sobre que es un grupo de consumo les dejo el enlace a la página de Ecologistas en Acción donde lo explican con mucha sencillez: http://www.ecologistasenaccion.org/IMG/pdf_triptico_grupos_consumo_2009.pdf

También me he lanzado a fabricar algunos alimentos. Concretamente pan y yogures. Pero de esto hablaré en el próximo post ESPECIAL NAVIDAD SIN CAPITALISMO. Ya les adelanto que irá sobre “otros regalos son posibles”, menús de Navidad alternativos, recetas muy baratas y un propósito de año nuevo bastante atrevido.

Si quieren colaborar en el post de Navidad espero sus comentarios y sus ideas. Algunos lectores ya me han aportado buenas propuestas que les comentaré la próxima semana para tener una Navidad altercapitalista.
¡No se lo pierdan!

Mes 1: midiendo el impacto y buscando imitadores.

Como quien no quiere la cosa llevo un mes buscando la manera de ir desenganchándome del capitalismo. Voy pasito a pasito, pero voy consiguiendo cosas. Como dice la iniciativa de la Carta de la Tierra, “se empieza por uno”

La Carta de la Tierra la podéis leer en este enlace y tiene como misión “promover la transición hacia formas sostenibles de vida y una sociedad global basada en un marco ético compartido que incluye el respeto y el cuidado de la comunidad de vida, la integridad ecológica, los derechos humanos universales, el respeto de la diversidad, economía justa, la democracia y una cultura de paz”.

Otro día volveré sobre esta iniciativa, pero de momento me sirve para enmarcar que lo que yo hago en mi vida y muestro en este blog no es más que una pequeño ejemplo de un anhelo colectivo y global.  Y que todos podemos hacer algo parecido. A continuación voy a mostrar el impacto de lo poco que he hecho hasta hora, pero me gustaría que sirviese para reflexionar sobre lo “mucho” que supondría si fuésemos, valga la redundancia, muchos.

Por mi parte, he cumplido un mes de mi “desintoxicación” y de momento me he limitado a buscar maneras para desenganchándome del mundo del petróleo, de la obsolescencia programada de la informática y de la acumulación de bienes de consumo. Ya avanzo que el siguiente paso tiene que ver con lo financiero, con el crudo dinero, pero antes de adelantar acontecimientos quiero celebrar el mes informando de las primeras mediciones de este experimento:

1. Poco a poco voy cogiendo la forma. Llevo 4 días salteados de desplazamiento en bici al trabajo y la lluvia de esta semana ha impedido que sean 6, pero veamos el impacto.

  • He pedaleado 6 horas en total (sin contar la bici crítica) Eso supone:
  • 864 kilocalorías (una comida)
  •  5 litros de diesel no consumidos, que supone un ahorro de unos 6 euros
  • 15,5 kg de CO2 que he dejado de emitir a la atmósfera.
2. He extraído 30 kilos de bártulos de casa. Es cierto que casi 15 de esos kgs corresponden a un viejo microondas, pero no es poco.
  • El microondas lo he regalado
  • La ropa la he donado en uno de esos contenedores especiales que hay por las calles. No he echado de menos nada.
  • El resto se ha convertido en unos 10 kgs de residuos que he separado convenientemente para su reciclaje
  • De momento no he practicado el trueque, pero dado que lo próximo es una limpia de DVDs y libros de los que regalan o venden con los periódicos, será uno de los siguientes pasos.

3. Continúo con lo de fabricarme mi propio ordenador. Pero esto va para largo, así que impacto “0”. Eso si, gracias al taller de montaje me enteré de una charla de Richard Stallman y acudí a verla. Algo es algo.

El impacto para un primer mes no está mal, sobre todo con respecto a la bicicleta, pero debo incrementar las labores de desenganche. Por ello, además de continuar con estas tres, los siguientes pasos serán: financiero (en breve  noticias sobre esto); sobre los alimentos que consumo; y probar algún servicio de trueque.

Hasta entonces les dejo con un video que explica “La Carta de la Tierra” para que lo vean y se animen a imitarme. Si multiplican el pequeño impacto que he registrado en un mes por 1.000 personas  que se animen durante un año a dar pasos como los míos, se darán cuenta de la fuerza colectiva que tenemos frente a un sistema con muchos lados oscuros.

Les espero

¡No se lo pierdan!

Día 11: En bici al trabajo

Llegó el día de hacer algo más que propósitos: el miércoles 5 de octubre me encaminé en bici al trabajo y la experiencia no pudo ser más positiva.

En primer lugar, el desplazamiento vienen a ser 45 minutos de ida y 35 de vuelta (hay una ligera pendiente permanente en la dirección de ida). La ida se me hizo un poco dura al final, pero en cuanto repita el recorrido un par de veces no debería haber problema. Además, lo duro sería tener la cuesta arriba de vuelta. Es un tiempo asumible, sobre todo si tenemos en cuenta el placer indescriptible de salir de trabajar y desplazarte por el anillo ciclista de Madrid en bicicleta cuesta abajo. Comparar esa sensación, cruzando tres parques, con el aire en la cara después de la jornada, con el habitual regreso en coche es un insulto a la inteligencia. La mitad del recorrido fui cantando.

En segundo lugar, aunque puede parecer que en la ida vaya a echar de menos la velocidad del coche (20m frente a 45m), es imposible cuando en lugar de la visión del tunel de la M30 te vas desplazando por sitios como estos:

camino ciclista con árboles

Río Manzanares

La cabeza no funciona igual si las primeras imágenes del día son estas o un atasco. La segunda foto es nada más y nada menos que el Río Manzanares tal y como dios lo trajo al mundo, sin canalizaciones, obras faraónicas o pretenciosos arreglos. Ojalá le hubiesen dejado cruzar Madrid en su estado natural, porque merece mucho la pena. Para los que tengáis curiosidad y no os podáis creer que el Manzanares sea un río tan bonito -a pesar de lo que ha hecho la ciudad con él- la foto está tomada aquí

Sólo tuve que añadir a mi mochila una camiseta de recambio, una toalla y un desodorante. Una visita al cuarto de baño antes de entrar al puesto de trabajo y listo.

Algunos detalles:

1. No se me debe olvidar una mascarilla. Sólo hago el último tramo por carretera, pero el humo de los coches es aun más asqueroso cuando llegas con los pulmones bien abiertos después de pedalear 30 minutos.

2. Agua. No se me olvidó, pero fue insuficiente. Por suerte, cuando te alejas del centro de Madrid y apareces en zonas donde el ayuntamiento no tiene un interés inversor/electoral muy fuerte aparece la vieja ciudad a la que se hicieron canciones y no la megalópolis inhabitable en que se está convirtiendo en los últimos años. Resumiendo: en la periferia de Madrid aun hay bancos para sentarse y fuentes públicas como esta.

una de las fuentes públicas de Madrid que han sobrevivido al ayuntamiento

3.  El descubrimiento del Manzanares me ha maravillado bastante. Prometo que el próximo día que repita la experiencia me detendré a sacar más fotos.

4. OBJETIVO: Salvo cuando sea imposible, mi objetivo es realizar todos mis desplazamiento urbanos en bici dentro de un año, incluyendo ir a trabajar. Comenzaré con un día o dos por semana. Cuando me vea seguro y en forma, iré los tres días que no tenga entrenamiento por las tardes. Y finalmente, cuando mis piernas no noten ningún esfuerzo, los 5 días de la semana. Una vez cumplido este objetivo, empezaré a eliminar incluso los desplazamientos en metro.

Y ahora, el análisis:

– Estuve 1h y 15m pedaleando. En total quemé entre 180 y 190 kcalorías.

– Tengo calculado según wikipedia que consumo en 20 kilómetros el total de 1,25 litros de diesel cada día. Es decir, el miércoles dejé de emitir 3,31 kg de CO2.

Los efectos en mi salud serán evidentes: 6h y 15m de ejercicio moderado a la semana. Y sobre el medio ambiente seré una gota en el mar, pero al menos el planeta recibirá alrededor de 72 kg menos de CO2 al mes.

Lo iré consiguiendo poco a poco.

¡No se lo pierdan!

Día 5: Celebrando la Bici Crítica

Para celebrar mi 5º día de desintoxicación decidí estrenar mi recién rescatada bicicleta participando en la Bici Crítica de Madrid.

 La Bici Crítica de Madrid es uno más de los movimientos de Masa Crítica que comenzaron en San Francisco allá por el año 1992. Os pego la definición de wikipedia:

La Masa Crítica es una celebración ciclista que tiene lugar todos los meses en numerosas ciudades del mundo. Su finalidad es reivindicar una mayor presencia de las bicicletas en las ciudades para reducir las molestias que causa el tráfico motorizado: ruido, contaminación, atascos, inseguridad… Además de ciclistas también suelen participar patinadores. La denominación proviene del concepto sociológico homónimo, que hace referencia al número de individuos involucrados en un fenómeno a partir del cual éste adquiere una dinámica propia que le permite sostenerse y crecer por sí mismo.

En Madrid se celebra el último jueves de cada mes y no es una manifestación ni un acto político. Consiste en que los ciclistas habituales quedan en un punto para hacerse ver. De esta manera, la unión hace la fuerza y se invierte la relación de cada día: no son los coches los que se imponen -a veces poniendo en riesgo la vida del ciclista-, sino que mandan las bicis.

Allí me fui con mi bici y además de sacar unas fotos, como la que os reproduzco a continuación, aprendí una serie de cosas:

Lo primero que aprendí es que tengo que engrasar mi bici. Se me salió la cadena y tuve la ayuda de un “angel” salvador que supo repararla cuando estaba en el punto más lejano de mi casa. Parece que con engrasar, no volverá a ocurrir.

Me interesó mucho observar como cada día la gente soporta atascos inhumanos y cuando por una vez se atascan las bicis, los conductores pierden los nervios y algunos ponen en riesgo las bicicletas intentando pasar entre ellas. Todos los días el coche atasca la ciudad, pero el día que lo hace la bici se echan las manos a la cabeza. Creo que no se plantean como sería de brutal el atasco si cada uno de los miles de ciclistas hubiese ido en coche……piénsenlo y quizá no se quejen tanto.

Por último, la distancia que recorrí es muy superior a la que me exige mi trabajo y la realicé con mucha facilidad, así que en cuanto engrase la bici comenzaré a restar tiempo de coche. La bici es más rápida y sencilla de lo que el común de los mortales cree. No lo digo yo, lo dice un experimento difundido por la Agencia EFE

Además de todo esto, viví situaciones curiosas que me demostraron que aunque en teoría la calle es de todos, muchos conductores creen que es sólo suya:

– Un motociclista trajeado con pinta de ejecutivo me llamó perroflauta sin conocerme de nada, sin saber como pienso, etc, etc… simplemente por ir en bici. No se si toda esta gente de aquí se debe dar por aludida. Si ir en bici es perroflauta, entonces hemos equivocado el camino. Holanda, Alemania, Suecia, etc están llenos de perroflautas que dirigen empresas que se comen con patatas a las que dirigen señores como ese (y eso que pagan más a sus empleados)

– Un transportista nos amenazó con atropellarnos con la furgoneta con el argumento de que llevaba levantado desde las 7:00 de la mañana para trabajar. Yo también y no quería atropellar a nadie.

– Una señora le decía a un policía municipal: “Yo pago mis impuestos para usar la carretera” Yo también, señora, pago impuestos por una carretera que usa usted todos los días. Ese día la usaba yo y tengo el mismo derecho.

Y muchas coas más. Os invito a participar en alguna bici crítica en:

Madrid http://bicicritica.ourproject.org/

Barcelona http://masacriticabcn.jimdo.com/

En cualquier lugar de España http://www.ciclismourbano.org/masacritica/

En Nueva york, San Francisco, etc http://critical-mass.info/#us

En Argentina http://www.masacriticargentina.com.ar/

En cualquier lugar del mundo (menú a la izquierda) http://critical-mass.info/

Y a ver como empezó todo http://www.tedwhitegreenlight.com/scorcher.htm

Seguiremos informando de como me voy desenganchando del capitalismo

¡No se lo pierdan!

Día 4: Recuperando mi bicicleta

El primer paso que voy a dar para desengancharme del capitalismo es en realidad una pedalada. He estado analizando mi modus vivendi, y si hay algo que me ata al gran mercado, las corrientes de capital, la internacionalización de la explotación del hombre por el hombre, etc, etc, es el consumo de PETRÓLEO.

Petróleo que quema mi coche, que sostiene dictaduras, corrompe democracias, en sucia mi(tu) aire e incluso genera guerras. Petróleo que me lleva cada día a trabajar. Aunque a mi nunca me ha gustado conducir, he terminado yendo en coche al trabajo sencillamente porque tardo 15 minutos en hacer un recorrido que en trasporte público supone 1 hora. Así que he decidido probar la tercera vía: la bicicleta.

Comenzaré poco a poco, sólo probando (un día a la semana), para de aquí a unos meses sustituir todos mis desplazamientos urbanos en coche por la bicicleta o el transporte público.

Y lo haré en esta bici:

Foto de mi bicicleta

Esta bicicleta la compré en Toledo en la tienda de Bahamontes, que para quien no lo sepa, fue el primer español que ganó un Tour de Francia (más o menos 40 años antes que Indurain). Toledano ilustre, tenía una tienda de bicis junto a la Plaza de Zocodover (ahora es una tienda de chinos).

Es un bici vieja, pero comprarle un bici a un ganador del Tour de Francia con su nombre grabado tiene dos cosas muy buenas:

1. Mola.

2. La bici es MUY buena. Pesa, pero se ha caído por un barranco (dos veces); ha protagonizado descensos suicidas por cortafuegos en el campo de las afueras de Toledo (ahora es el centro comercial Luz del Tajo); ha ido por carretera, arena y piedra; y ahí sigue. Sólo he tenido que inflar las ruedas y ajustar el freno. Con sus platos y piñones originales. Y con su marca Bahamontes.

En fin, que comenzaré a usarla de nuevo. Y todo lo que haga lo mediré en estos parámetros:

– Por cada litro de combustible quemado en un motor diesel se generan unos 2,65 kg de CO2 (lo que tenéis gasolina son 2,37)

– Se queman 150 calorías a la hora montando en bici

– Mediré cuanto tiempo tardo en los desplazamientos comparado con el coche y el transporte público.

Les iré contando

¡No se lo pierdan!