El Comercio Justo en España facturó 31 millones de euros en 2013, un 10% más que el año anterior

Una cifra muy pequeña. Muy, muy pequeña.
http://comerciojusto.org/el-comercio-justo-en-espana-facturo-31-millones-de-euros-en-2013-un-10-mas-que-el-ano-anterior/

Es menos de lo que cuesta un futbolista catalogado como crack mundial. Es muchísimo menos que las cifras del “comercio injusto”. Es una cifra menor.

Y por eso es necesario seguir comprando justo. Para que algún día les preocupe. También parecía que una placa solar era poca cosa y han terminado legislando para evitarlas. Pues que ocurra lo mismo con el comercio justo.

Vamos despacio porque vamos lejos.

7 meses: Impacto

Si el otro día me preguntaba si todo esto sirve para algo, para responder que sí, aquí van algunas cifras para tratar de demostrarlo. Viendo el buen impacto que voy acumulando yo sólo con mis perezas y mis vaivenes, por favor, ¡imítenme! Podemos hacer mucho juntos. Y si no se lo cree, lean, lean. Busquen datos y multiplíquenlos por la cifra de gente que crean que pueda importarles este tema. Ya verán.

Desenganchandome del petróleo

Mi bicicleta de Bahamontes

Tras un inicio protagonizado por la bici, estos meses me he concentrado en compartir coche (sin abandonar la bici) Esto multiplica los resultados enormemente. Si antes tenía un día o dos de bici a la semana, ahora tengo: 3 días compartiendo coche (2 en coche ajeno y 1 en el mío) + 1 en bici. El día que comparto mi coche también hay que contarle, pues evitamos que el coche de la compañera a la que llevo se mueva. Aún así, hay días que esta organización falla, así que voy a ser exageradamente pesimista y le voy a restar a cada semana 1 día.

Por tanto: desde la última medición que hice sobre le petróleo son 15 semanas x 3 días por semana= 45 trayectos de coche ahorrados. De estos, debido al frío del invierno, sólo 9 trayectos han sido en bici, así que:

– He pedaleado 13 horas y media, que suponen 1296 calorías consumidas. Igual que la medición anterior, así que ya he quemado 2592 calorías (como dos días de ayuno)

– He dejado de comprar 137,5 litros de diesel no consumidos (más los 9,16 que llevaba). Como uno de los viajes ahorrados, yo no me lo ahorro, porque pongo el coche yo…… me salen 30 euros ahorrados. 30€ más los 11€ que llevaba en al medición anterior =  41€ en mi bolsillo.

– Hemos evitado 116,22 kg de CO2. Si le sumo los 28,41kg que llevaba = 144,63kg de CO2 que nos hemos ahorrado en la atmósfera. Usted también se los ahorra,

En realidad, el ahorro es mayor, porque al final el coche gasta más en otras cosas (aceite, reparaciones, ruedas, etc). Aquí lo expliqué, pero esto es muy difícil de medir.

Desenganchándome de los bancos.

Bolsa de dinero

Voy a dar orden de renovar mi deuda pública. En su día invertí un 33% de mi dinero en deuda del estado por los motivos que expliqué aquí Estoy muy contento y renovaré mis bonos. Pero aun queda para eso.

Eso si, sigo trabajando y ahorrando. Más ahora que estoy metido en esto. El mes de mayo voy a volver a invertir un porcentaje alto de mi dinero, quizá otro 33%, pero esta vez en Banca Ética, concretamente en Triodos Bank  Ellos aun no lo saben, pero se van a poner muy contentos. Guardenme el secreto 🙂

Libertad tecnológica

Imagen de Linux atacando a Windows

Tengo mi portátil Pentium IV funcionando con Linux Xubuntu. La trasnformación ha dado resultado y navego con Firefox, descargo con amule y ktorrent, veo series subtituladas con VLC, etc. Todo software libre en mi tiempo de ocio. En el trabajo es otra cosa, porque al final tienes que compartir documentos. No se que impacto tiene esto, pero al menos me demuestro a mi mismo y a quien quiera que vivir con software libre es absolutamente posible y realista.

Y estoy planificando fabricarme un pc, pero esto va para largo, pq el portátil con Xubuntu va muy bien y no necesito de momento otro ordenador. También he reparado dos ordenadores de familiares cambiando el disco duro (en uno me queda un paso), por lo que he evitado algo de basura tecnológica y “difundido” el mensaje. Ya tienen un conocimiento que les vacuna en parte contra la obsolescencia programada (si aun no lo han visto, vean el documental, lo tengo aquí)

 ¿Necesito tantas cosas?

mente que se vacía de objetos

Esto va de cine. Voy por partes.

ROPA. En primer lugar, he reducido mi ropa. Ya saben: todo eso que está en el armario y nunca te lo pones. Allá por enero hice algún trueque anónimo en la tienda gratis después de varios intentos. Pero fue testimonial y para conocer una experiencia de trueque.

Cartel que anuncia la tienda gratisEn estos meses, sobre todo he donado mucha ropa. Y me siento feliz. Que A-LI-VI-O. Que orden en mi armario. ¿Cómo lo he hecho? Durante un mes he ido colocando en un lugar distinto en el armario la ropa que realmente utilizaba después de lavarla. La que seguía en su sitio original tras un mes, ha sido donada: a amigos y a la beneficiencia.

¿Sirve esto para desengancharse del capitalismo? Sin duda, sin duda, sin duda. Les puedo asegurar que soy muchíiiiisimo más selectivo a la hora de comprar algo. Ya sólo entra en casa lo imprescindible. De ropa y de otras cosas. Ha cambiado mi conciencia. Me veía pobre y he descubierto que era un pequeño Diógenes. Y eso que yo no he sido nunca muy consumista. Ahora gasto mucho menos dinero y lo noto (de ahí que pueda permitirme abrir la nueva cuenta en tríodos)

COSAS VARIAS. Madre mia lo que acumula uno en casa. En su día me deshice de 30 kilos de trastos (15 de ellos de un viejo microondas) Pues este fin de semana han salido otros 20 kilos de tooodo tipo de cosas metidas en casa. No había nada truequeable, donable o regalable, así que hice una visita al punto limpio. Para los que aun no lo sepan, los puntos limpios son lugares donde debes llevar la basura especial: muebles, electrodomésticos, ropa, madera, ordenadores, pilas, aceite, etc. Allí fui el domingo y les he traído unas fotos. 20 kilos que de haber sido sacados poco a poco en esos arrebatos que tienen todos los hogares de “¿esto que hace aquí? A la basura” hubiesen terminado sin separar convenientemente. Porque uno no se va la punto limpio por una plancha o una estantería. Pero si va por 20 kilos de planchas, estanterías, cubos viejos, marcos, lámparas, etc, . 20+30=50 kilos de residuos convenientemente separados.

Soberanía alimentaria

CAFÉ. Aquí es importante tener en cuenta que son la externalidades que les explicaba el otro día.  No sólo voy contabilizar mi café de media mañana de comercio justo, sino que voy a contabilizar los de mis compañeros. Es muy difícil calcularlo así que haré un promedio a ojo de buen cubero. Yo me tomo unos 4 cafés a la semana en el trabajo (un par de días cae descafeinado y de ese no tengo comercio justo. Otros días caen 2 cafés).

A cada compañero le pondré 3 cafés para tirar por lo bajo. Alguno toma más, alguno toma menos. 3×4 compis=12 cafés+4 míos= 16 cafés de comercio justo a la semana. Desde febrero (también para tirar por lo bajo, porque muchos se unieron en enero) son 16 semanas. 16×16=256 cafés de comercio justo.

Tomando los baremos orientativos de la Cooperativa IDEAS (que expliqué aquí ), si hubiesen sido cafés normales, los productores-agricultores hubiesen recibido 11,2€. Al ser de comercio justo han recibido 67,84€. Si le sumamos mis cuentas anteriores en Enero, cuando tomaba más café, salen 11,2+5,25=16,45 € que se han convertido en 99,64€ para los productores. Nosotros hemos gastado 5 centimos más en cada café.

Café de comercio justo

AZÚCAR. He dejado de comprar azúcar. Ya sólo compro o panela o stevia, que es una planta que sirve como edulcorante, pero natural. Me he asegurado que sea de cultivo ecológico. Sin embargo, llevo un bote de Stevia y un paquete de panela, así que sobre esto no tengo datos. Pero les debo un post sobre lo malo, malísimo, que es el azúcar para ustedes y para la economía en general.

CARNE. No he podido volver a la ganadería propia, así que un punto negativo. Pero volveré. Tengo que organizarme mejor.

Cartel de carne de Ganadería propia

GRUPO DE CONSUMO. Llevo desde enero prometiendo que me haría unos análisis de sangre y acto seguido estaría un mes comiendo con productos de un grupo de consumo. Bueno, mi objetivo ha cambiado. He estado a punto de entrar en un grupo de consumo no para probar, sino como miembro de pleno derecho. Ahora mismo estoy en la lista de espera. En cuanto entre, entonces me haré los análisis. Eso si, cuando entre al grupo de consumo, creo que entraré en una nueva fase de desenganche. Una cosa es restar petróleo, tomar comercio justo y reducir tus hábitos de consumo y tus residuos. Otra es la soberanía alimentaria.

Tengo la sensación de que ese va a ser un paso muy serio.

Y se lo contaré aquí ¡No se lo pierdan!

(P.D. Esta semana me voy de viaje y no volveré hasta casi dos semanas después, así que tardaré en actualizar el blog. Si acaban de llegar, tienen mucho pasado que conocer. Si van al día, les animo a imitarme, ya saben)

5 meses: comer, comer, para poder crecer.

La experiencia sigue adelante. Las dificultades mostradas por el “General Invierno” han quedado tan sólo en un pequeño bache en el camino, que sigue adelante. He entrado en una fase que podría denominar “de crucero”, en la que el interés mayor es mantener firmes los logros obtenidos.

Durante un tiempo me voy a centrar en cada entrada en ofrecer nuevos datos sobre lo conseguido para seguir demostrando

  • que cualquiera puede ir desenganchándose del capitalismo poco poco
  • que el impacto de estas pequeñas acciones es relevante
  • que se vive mejor con el cambio .

Con el paso del tiempo me voy dando cuenta de que estoy creando un nuevo ciclo microeconómico en torno a mi. Con los mismos recursos, estoy ahorrando capital en algunos temas (energía, transporte, banca, etc), pero no se queda en un ahorro, sino que ese dinero lo invierto en otros consumos que redundan fundamentalmente en mi salud y en el impacto de mis actos sobre el medio ambiente (menos emisión de CO2, por ejemplo) y sobre el sistema (comercio justo).

Hoy me voy a centrar en la alimentación.

Foto de diferentes alimentos

Mi gran reto es terminar formando parte de un grupo de consumo. Mi intención era estar haciendo esta prueba en este momento, pero no ha sido posible. Eso si, parece que en abril-mayo podré vivir esta experiencia, así que se la contaré. Por supuesto, con los prometidos análisis de sangre pre y post alimentación vía grupo de consumo para medir el impacto en mi salud.

De momento, hasta que ese día llegue, esto es lo que voy avanzando:

EL CAFÉ DE COMERCIO JUSTO

Mantengo el consumo de café de comercio justo. Además del café en el trabajo, también lo es el que consumo en casa. Redondeando son unos 10 cafés a la semana. Desde que comencé con esta actividad me salen unas cuentas aproximadas de 120 cafés. Utilizando las cifras de la Cooperativa IDEAS que expliqué aquí https://desenganchandome.wordpress.com/2011/11/14/1-mes-y-20-dias-comer/ , si hubiese tomado café normal, los productores hubiesen recibido aproximadamente 5,25€. Al tomar comercio justo, han recibido 31,8€.

Casi un 600% más para el agricultor. Teniendo en cuenta que yo he gastado un 6% más, que son como 5 centimos más en cada café. ¿Qué les parece?

AZUCAR

El café, ¿con azucar? Mejor no. El azucar está camino de desaparecer de mi dieta. El azucar es un exceso de nuestra sociedad. No se encuentra en la naturaleza, hay que extraerlo artificialmente y refinarlo, engancha y es malo para la salud. Algunos empiezan a pensar que debería regularse como el alcohol http://www.treehugger.com/health/sugar-should-be-controlled-alcohol-report.html (en inglés)

No se si es necesario ir tan lejos, pero desde luego añadir azucar a los alimentos es malo para la salud y hay toda una industria detrás que lo sabe y aun así utiliza el sabor dulce como activo económico. No me refiero a vender azucar, sino a añadirselo a mil productos, sobre todo infantiles. El azucar tapa la mala calidad de muchos alimentos y genera dependencia para que vuelvas a consumirlos. Es un buen negocio que por el camino te hace daño. Este tema lo trataré con detalle en un post, pero creo que va a ser uno de los grandes desenganches: “desenganchándome del azucar”. De momento, pueden ir consultando los peligros para la salud aquí http://francisthemulenews.wordpress.com/2012/02/01/el-azucar-es-tan-peligroso-para-la-salud-como-el-alcohol/

¿Tiene que ver esto con el capitalismo? Si, y mucho. Estoy descubriendo cosas muy interesantes, pero se las contaré despacio cuando termine la investigación. De momento, he dejado de comprar azucar. Como parto de ser muy goloso y la sacarina no termina de convencerme, estoy sustituyendo el azucar por panela. La panela es azucar de caña sin refinar que se produce de forma natural, por lo que está exenta de pesticidas, herbicidas, metales pesados y demás porquería que el azucar nos aporta a la dieta sin saberlo. De momento he comprado esta de Soria Natural

Paquete de panela

Pero estoy buscando una de comercio justo. Si conocen alguna fácil de encontrar, dejen un comentario.

CARNE

Soy un gran carnívoro y no voy a dejar de serlo. Soy consciente de que la producción de carne es una de las grandes industrias que descompensan la economía del mundo. Muchos vegetarianos se refieren a este hecho económico para eliminar la carne de su vida. Como muestra de este argumento, les dejo este documental sobre las megagranjas de cerdos en países en vías de desarrollo

En este documental hay de todo, mejor y peor contado, pero la principal pregunta sería: “¿Cuánto cuesta la carne barata?” En este blog “El Mercurio Digital” lo explican bien. http://www.elmercuriodigital.net/2011/01/cuanto-cuesta-la-carne-barata.html

Para mi, no se trata de no comer carne, sino de cuanto cuesta en realidad producir carne bajo criterios económicos únicamente. El producto será competitivo en el precio final, pero por el camino:

-Las grandes granjas de cerdos emiten sulfuro de hidrógeno, un gas que comunmente causa síntomas similares a la gripe en humanos, pero en altas concentraciones puede acarrear daños cerebrales y muerte súbida. En 1998, El Instituto Nacional de Salud de EE.UU (NHS) reportó la muerte de 19 trabajadores de granjas, debido a las emisiones de sulfuro de hidrógeno de los desechos de las granjas.
-El amoníaco causa daño pulmonar permanente en 1/4 de los trabajadores, y problemas respiratorios a los cerdos. En 2004, una granja de cerdos en Missouri (EE.UU) emitía ella sola tres veces la cantidad de amoníaco de todas las industrias del estado.

-Para construir nuevas granjas industriales, las corporaciones escanean el mundo buscando un clima inversor favorable: países con tierras y mano de obra barata, y con leyes -inexistentes o inaplicadas- de cuidado ambiental. Si los pequeños agricultores locales no intensifican su producción ni externalizan sus costos en la comunidad, se enfrentan a la bancarrota.
-Para sobrevivir, los pequeños agricultores firman contratos abusivos con las corporaciones, transformándose en contratistas. Éstos granjeros pagan gran parte de los costos de inicio y mantención a través de créditos con tasas de interés cambiante; dependiendo siempre del precio que las corporaciones pongan a los cerdos. Son comunes el endeudamiento permanente, y la bancarrota.

– etc, etc, etc

Todos estos datos están extraídos del blog que les he mencionado y del documental.

De momento, en mi desenganche particular, he localizado una ganadería en la Sierra de Madrid de producción propia.

Cartel de ganadería propia

Su carne en el mercado es cara, puesto que se produce en buenas condiciones, que son mucho menos rentables que en una megagranja como las del documental. Pero si le compras la carne directamente a ellos, sin intermediarios, la diferencia es poca (unos dos euros más el kilo que la carne que solía comprar)

Gastas tu dinero en una industria local, que puede mantener su actividad frente a las multinacionales como la del documental; creas empleo en tu zona y no colaboras con la explotación de dichas multinacionales; comes carne de animales que habitan en la sierra en buenas condiciones y no en granjas hacinadas; evitas la ingesta de antibiótios y hormonas no deseadas; reduces el CO2 emitido por los camiones y barcos que traen la carne congelada desde las granjas de países en vías de desarrollo; etc, etc.

Aún no tengo datos para medir el impacto de todo esto, pero tengo claro que voy a seguir consumiendo esta carne. Son demasiadas ventajas, por 2€ más el kilo, que en mi nivel de consumo son entre 2 y 4€ al mes como máximo.

De momento estos van siendo mis avances. Poco a poco, me voy desenganchando. Las próximas semanas les iré informando de como sigo desengachándome del petróleo gracias a la bici y a compartir coche; como me desengancho del consumismo buscando trueques virtuales y presenciales; como me voy desenganchando de la tecnología privativa (ya les escribo desde Linux); etc, etc

Voy despacio, pero es porque voy lejos.

Cartel quince M vamos despacio porque vamos lejos

¡No se lo pierdan!

Dos meses largos: resultados

Hoy viene el post bien cargado. Después de un par de actualizaciones de reflexión, pasemos a la praxis.

Llevo algo más de dos meses probando a desengancharme del capitalismo. Y la verdad es que esto ni es fácil ni es difícil. No es fácil porque te obliga a repensar todo lo que haces. No es difícil porque las alternativas están ahí y en muchas ocasiones son mucho mejores que los comportamientos habituales. Otras veces exigen un esfuerzo extra, pero a la hora de poner en la balanza ventajas e inconvenientes, he de decir que ganan las ventajas con claridad. Será porque estoy aprendiendo muchas cosas y mi vida es mucho más entretenida que antes (que ya era divertida, no se piensen que me aburría)

Eso si, cada vez me cuesta más abrir un camino nuevo por dos motivos:

  • Porque por lógica abrí los más sencillos en primer lugar
  • He aprendido que hasta que no estés asentado en el cambio anterior, es mejor no comenzar a tirar de otro hilo. Así pues este mes me he dedicado a profundizar en lo que ya comencé hace dos.

Sin más rodeos, vamos por partes. Resultados tras dos meses largos:

Desenganchándome del petróleo

una de las fuentes públicas de Madrid que han sobrevivido al ayuntamiento
La mejor parte es esta, sin duda. Sigo cogiendo la bici lo que permiten las obligaciones. En principio ya tengo forma física para ir en bici a trabajar tres días por semana sin problema, pero no se ha podido dar el caso por diferentes compromisos. Así pues, mantenemos la cifra de un día por semana. Eso si, he añadido una nueva vía de desintoxicación: compartir coche. Cuando las obligacines me impiden ir en bici, pero me permiten esta opción, la he utilizado.

  • En total son 9 días en bici y 2 compartiendo coche. Esto significa:
  • He pedaleado 13 horas y media, que suponen 1296 calorías consumidas (como un día de ayuno) Mi fondo físico ha aumentado mucho. El otro día bajé a correr y me sorprendí, sinceramente. Una hora corriendo disfrutando del paisaje y podía haber seguido.
  • Sumando a la bici los dos días de compartir coche son 9,16 litros de diesel no consumidos, que es un ahorro de 11 euros y 28,41 kgs de CO2 no emitidos a la atmósfera

Es posible que el ahorro pueda ser mayor. Como dice esta web http://www.deaab.com/deaab/%C2%BFcu%C3%A1nto-cuesta-coger-el-coche.aspx “compartir es bonito, pero es más bonito ahorrar”

Afirman: “El verdadero coste de usar un coche suele ser mucho más alto del que pensamos. Este coste permanece oculto ya que hay varias partidas que forman el gasto total, que no solemos considerar a la hora de hacer un cálculo mental. Lo que solemos hacer es considerar el gasto en combustible, y algún otro, como reparaciones, o neumáticos, pero lo que gastamos en el vehículo es mucho más.” 

Y te ofrecen una calculadora para que puedas hacer el cálculo. Aun no lo he hecho, pero lo haré y les invito a hacerlo. Eso si, la compañía al compartir coche también cotiza en mis cálculos, así que ya veremos que conclusiones extraigo.

Una cosa más. El próximo año, que está a la vuelta de la esquina, tendré que acudir a otros lugares de Madrid por el trabajo, así que me tendré que mover por ciudad, no sólo por anillo ciclista. Será una buena prueba, pero he encontrado esto

Mapa de calles tranquilas de Madrid para ir en bici

Mapa de calles tranquilas de Madrid para ir en bicicleta

Es un mapa de calles tranquilas de Madrid para ir en bici. Si pulsan en la imagen lo verán en su web bien grande y explicado. No duden en utilizarlo si viven en la capital y quieren ahorrar dinero y ganar salud física y mental dejando el coche aparcado.

Desenganchándome de los bancos


Ya conté en el blog mi aventura con la deuda pública y los motivos para comprarla. Otro punto positivo. Invertí el 33% de mi dinero en deuda del estado y he ganado de golpe y porrazo un 5%. Es decir, cuando cobre mi cartera de deuda habré incrementado mi líquido en un 1,6% y le habré hecho un favor al país por los motivos que ya expliqué en este post. Como curiosidad, he aprendido como se cobra la deuda pública. Si vas a comprar por ejemplo 100€ (que no es el caso, el mínimo es 1.000€) no pagas 100 y luego te los devuelven con el porcentaje. Es a la inversa. Si compras 100€ en bonos al 5%, pagas 95 y cuando termine el plazo establecido te devuelven 100. Curioso.

En este tema también estoy sondeando opciones de Banca Ética, por ejemplo Triodos, pero aun no he tomado ninguna decisión. Se agradecerán comentarios en el blog que me ayuden a tomar decisiones en este tema.

Libertad tecnológica

Lo de construirme mi propio ordenador libre va más lento de lo que pensé en un principio, pero con avances muy interesantes. Estoy utilizando un equipo antiguo que andaba por casa. Es un AMD equivalente a un Pentium III al que se le estropeó el disco duro. Mi reto era ponerlo en marcha sin pasar por el mercado.

En primer lugar, he conseguido que la estupenda gente de Cyclika en la Tabacalera admitiese un trueque de mi viejo disco duro por otro y unas placas de memoria RAM. Me encanta la idea del trueque, porque siempre ganas. Dejas algo que no quieres y te llevas algo que no tienes. Pero además, elementos que parecen sin valor (un disco roto) pueden volver a tenerlo (gente que se dedica a trastear reparando elementos informáticos estropeados). Tengo que explotar más el trueque.

Como les contaba: El disco no funcionaba, así que hice el trueque y voilá! Funciona. Y con dos placas más de RAM.
Ahora me queda instalar Linux Xubuntu -una distribución reducida de Ubuntu que puedes descargarte gratis y libremente- e intentar trocar mi monitor de 17 pulgadas por una pantalla plana. Espero escribir el primer post del año nuevo desde ese ordenador, ejecutando GNU Linux Xubuntu, navegando con Firefox y actualizando este WordPress. Todo software libre.

¿Necesito tantas cosas?

Sigo vaciando la casa de cosas inservibles. Lamento profundamente haber olvidado la cámara fotográfica el día que visité el punto limpio. No saben como lo lamento, porque fue toda una experiencia. No obstante, a los 30 kilos de trastos que saqué de casa el otro día se le está sumando otra buena tanda de cosas, así que cuando vuelva a visitar el punto limpio les contaré todo desde el principio.

Eso si, también estoy recopilando dos bolsas especiales:

  • Una pila de películas en DVDs y libros de los que vienen de regalo forzado con los periódicos y que sólo guardaba por inercia. Próxima estación: trueque (¿Les he dicho ya que me encanta el trueque?)
  • Ropa. Mucha ropa vieja de la que no te pones nunca, pero guardas por si acaso llega ese día que nunca llega. Me he propuesto probar el sistema de la Tienda Gratis, también en La Tabacalera. Consiste en algo tan sencillo como dejas tu ropa vieja gratis y te llevas la que quieras también gratis. Así de simple. Ya les contaré la experiencia.

Soberanía alimentaria

paquete de café de comercio justo

Continúo con el café de comercio justo. Casualidades de la vida, unas semanas después de mi post sobre el tema, encontré esta campaña: “Para disfrutar de un buen café no hace falta que termine molido nadie”

Además del video, tienen información muy útil en su web http://www.economiasolidaria.org/noticias/para_disfrutar_de_un_buen_cafe_no_hace_falta_que_termine_molido_nadie

Les invito, si no lo han hecho, a leer el post anterior sobre el por qué del comercio justo y de preguntarse de donde viene lo que comemos. El café es sólo un pequeño paso, pero estoy ya sondeando opciones de grupos de consumo. Lo explicaré más adelante, pero si quieren ir informándose sobre que es un grupo de consumo les dejo el enlace a la página de Ecologistas en Acción donde lo explican con mucha sencillez: http://www.ecologistasenaccion.org/IMG/pdf_triptico_grupos_consumo_2009.pdf

También me he lanzado a fabricar algunos alimentos. Concretamente pan y yogures. Pero de esto hablaré en el próximo post ESPECIAL NAVIDAD SIN CAPITALISMO. Ya les adelanto que irá sobre “otros regalos son posibles”, menús de Navidad alternativos, recetas muy baratas y un propósito de año nuevo bastante atrevido.

Si quieren colaborar en el post de Navidad espero sus comentarios y sus ideas. Algunos lectores ya me han aportado buenas propuestas que les comentaré la próxima semana para tener una Navidad altercapitalista.
¡No se lo pierdan!

1 mes y 20 días: ¿cómo ha llegado esto a mi mesa?

Si algo necesita el ser humano es comer (y beber, claro). Comer es nuestra necesidad fundamental después de respirar. Todo el sistema social que conocemos se comenzó a construir en torno a conseguir el alimento, distribuirlo, almacenar una parte y decidir que se hacía con el excedente.

Comer, alimentarse y sobrevivir. Sin este paso no hay nada más. Y sin duda el capitalismo está presente en la necesidad más básica. El alimento se cultiva y se cría en explotaciones que se rigen por intereses comerciales; se distribuye por principios de mercado; se comercializa por principios de rentabilidad; e incluso se consume por motivos más cercanos al marketing que a la alimentación.

Cada una de estas frases da para un buen post, y lo tendrá, pero me voy a centrar en el paso que me afecta como consumidor: ¿de dónde viene lo que como?

Aunque este blog lo comencé el 25 de septiembre de 2011, llevo más de un año tomándome mi café de media mañana de comercio justo. Tengo la suerte de que la cafetería de mi trabajo ofrece esta posibilidad. Y varias veces me he enfrentado a la pregunta: ¿por qué? Para mi es extraño, la pregunta lógica sería, ¿por qué tu aún no tomas café de comercio justo? Todo lo que voy a escribir a continuación va dirigido a defender esta posición.

Lo raro es no tomar café de comercio justo

En primer lugar, vivimos en un mundo comandado por el capitalismo. Eso significa que las cosas no se rigen por su valor de uso, sino por su valor de cambio. ¿Qué tiene más valor de uso que el agua? ¿Qué es más inútil que un diamante? ¿Cuál de los dos vale millones? ¿Cuál de los dos se cambiaría fácilmente por otros bienes?

Agua = Valor de uso

Diamante = Valor de cambio

foto de un diamante

¿Esto se come? ¿Para que sirve? ¿Se usa para algo?

Todo esto tiene que ir acompañado de un contexto, claro, pues el valor en realidad lo marca la escasez. Si estuviésemos en el desierto con escasez de agua, seguro que pagamos más por media cantimplora que por el mismísimo Cullinan. No podemos repasar aquí todos los fundamentos de la economía, así que si quieren saber más léanse a David Ricardo, Adam Smith y Marx que se lo explican mejor que yo. De momento simplifiquemos. En el mundo en que vivimos los occidentales, lo escaso, lo raro, es tener un diamante. Y lo abundante, el alimento. Pero no es así en todo el planeta. En África lo escaso es la comida. Y estas diferencias tienen consecuencias terribles si lo que rige no es el valor de uso (comer), sino el valor de cambio (ganar dinero)

Así pues, como ya predijeron economistas notables del siglo XIX que algunos querían enterrar, es el valor de cambio lo que mide el valor económico de todo, incluido el alimento. Eso da como resultado una producción y distribución que no tiene lógica ninguna desde el valor de uso (lucha contra el hambre, por ejemplo), pero toda la lógica desde el valor de cambio (beneficios empresariales).

Y si no me creen, repasen estas noticias:

El mundo produce el doble de alimentos de los que sus 7.000 millones de habitantes necesitan 

– Aún así, nos encontramos con situaciones como esta: 35.000 personas mueren de hambre al día, lo que significa -entre otras cosas- que un niño muere de hambre cada 6 segundos. (Desde que ha leído usted lo del diamante a ahora habrán muerto entre 4 y 6 niños de hambre)

– Si en lugar del valor de uso, nos centramos en el valor de cambio, lo cierto es que el negocio sale bien. Un estudio de Lehman Brothers cifró el incremento en fondos de inversión alimentarios de 13.000 millones de dólares a 260.000 de 2003 a 2008. Y los beneficios han sido millonarios, este artículo de Diagonal lo cuenta muy bien.

– Pero, si hay tanta hambre, ¿dónde van los alimentos que sobran? Se tiran. Sólo en Canarias se tiran millones de plátanos cada año. Y no es un error, se hace a propósito para mantener los precios, el mercado y esas cosas que en el capitalismo son mucho más importantes que dar de comer a la gente.

No está tan lejos aquel chiste de los Simpsons: “La nueva moda que recorre la nación: ¡tirar la comida!”

Es más, hay gente que ha decidido dejar de comprar comida y alimentarse de las enormes cantidades que tiran los supermercados y retaurantes en buen estado. En USA lo llaman el “Dumpster diving”. Y no es una cosa de “yankilandia”. En España se tiran 63.000 toneladas de comida al año en los restaurantes. Media tonelada por cada restaurante. Sólo la décima parte es lo que nos dejamos en el plato, el resto mala planificación.

Básicamente, la necesidad alimentaria es un negocio y como todo en el capitalismo se polariza entre el exceso y la necesidad. El que tiene tendrá cada vez más y el que no tiene tendrá cada vez menos. 

Mientras en occidente la obesidad es una pandemia, en África abandonan a los niños en los caminos porque no tiene nada para darles de comer.

Bien, en este punto, no creo que haya una sola persona que con estos datos no se plantee que esto no tiene lógica ninguna. Lo que quizá no se plantee es que su modelo de consumo, el suyo, el de usted, es cómplice de todo esto.

No, no le pido que se vaya al campo a cultivar (que no está tan mal), que se de latigazos, que pida perdón, o que haga la revolución blochevique frente al Mc Donalds, sólo le pido que cuando vaya mañana a la cafetería o el restaurante se pregunte por un momento: ¿De dónde viene esto? ¿Cómo ha llegado esto a mi mesa?

Eso es lo que yo me pregunto. Y hace un año comencé un pequeño gesto: pedir cada mañana que el café sea de comercio justo.

Según “Ideas“, el comercio justo significa “una asociación comercial que se basa en el diálogo, la transparencia y el respeto“. Concretando, se trata de pagar al productor un precio justo por su producto y su trabajo. Las personas que cultivan mi café justo en Nicaragua reciben un salario digno.

Pero esto tiene más consecuencias: estos agricultores podrán cultivar sus tierras y no las terminarán malvendiendo o cediendo a multinacionales que fomentarán plantaciones insostenibles y la especulación con los alimentos. Es decir, una comunidad de personas vivirá de forma digna aprovechando los recursos de la tierra que habitan y no se verán condenados a la pobreza trabajando en condiciones de miseria para una multinacional que probablemente produzca alimentos que tras ser convenientemente especulados terminen  en la basura (mientras estos campesinos se mueren de hambre)

Sinceramente, creo que sabiendo que el capitalismo es esto:

niño hambriento junto a niños obesos

la pregunta razonable debería ser: ¿y tu por qué no consumes comercio justo? (salvo que en lugar de corazón y cabeza tengas un paquete de acciones de Nestle y un Big Mac)

Por último, siguiendo la filosofía de este blog, he echado unas cuentas sobre las consecuencias de haber estado tomando café de comercio justo a media mañana.

– En un año me he gastado en total 12€ más en café. Un euro al mes (he contado unos 240 cafés a 0,80 cts que valen donde lo tomo)

– Sin embargo, basándome en los datos de la cooperativa IDEAS sobre el cacao, y extrapolándolos al café, fíjense que diferencia:

En el COMERCIO TRADICIONAL DEL CACAO la distribución del precio es la siguiente:
6% Productores
22% Gastos de Trasnporte
39% Industria transformadora
33% Comerciantes

En el COMERCIO JUSTO la distribución sería la siguiente:
33% Productores
22% Gastos Trasnsporte
22% Industria transformadora
22% Comerciantes

Si hubiese tomado café normal, los productores hubiesen recibido 11,52 euros. Sin embargo, han recibido, 63,36€. Si toda la gente que trabaja conmigo tomase esta decisión, estaríamos hablando de mucho dinero. Una inversión de 1 euro al mes para mi supone pagar 6 veces más al productor, facilitar su vida como agricultor, evitar el éxodo campo-ciudad, retirar productos del mercado de la especulación y, en definitiva, luchar contra el hambre. Dar al café su valor de uso: cultivarlo para vivir y beberlo para disfrutar.

Así que, a partir de ahora, he tomado otra decisión. He comprado un kilo de café de comercio justo de Intermon Oxfam.

paquete de café de comercio justo

Ya no entrará café en mi casa que no sea de comercio justo. Les invito a imitarme. Si después de los datos que les he facilitado no les entran ganas, aunque sea para sentirse bien con ustedes mismos, háganselo mirar.

Poco a poco añadiré otros productos. El impacto que tenga esto en mi vida y en el planeta lo iré midiendo y se lo iré contando.

¡No se lo pierdan!